TALLER DEL OTOÑO
10 adivinanzas sobre el otoño
Ave en un principio,
llana en un final.
En muchos aperitivos
nos la podemos encontrar.
Caen, caen sin parar
y no dejan de bailar.
De la tierra subí al cielo,
del cielo bajé a la tierra.
No soy Dios, y sin ser Dios,
como al mismo Dios me esperan.
del cielo bajé a la tierra.
No soy Dios, y sin ser Dios,
como al mismo Dios me esperan.
Millares de soldaditos
van unidos a la guerra,
todos arrojan lanzas
que caen sobre la tierra.
van unidos a la guerra,
todos arrojan lanzas
que caen sobre la tierra.
Verde nací,
atada a un árbol viví,
y cuando el sol empezó a faltar,
roja al suelo fui a dar.
atada a un árbol viví,
y cuando el sol empezó a faltar,
roja al suelo fui a dar.
la hoja
Aunque en el campo estamos,
no nos veis,
y en otoño,
a a la plancha y en revuelto
nos coméis.
(las setas)
no nos veis,
y en otoño,
a a la plancha y en revuelto
nos coméis.
(las setas)
En septiembre llegué,
al colegio contigo fui,
y en diciembre por el frío,
con la bufanda huí.
(el otoño)
al colegio contigo fui,
y en diciembre por el frío,
con la bufanda huí.
(el otoño)
Dime qué tengo que usar
si llueve mucho y
no me quiero mojar
(el paraguas)
si llueve mucho y
no me quiero mojar
(el paraguas)
¿ QUÉ COSA ES
QUE SILBA SIN BOCA,
CORRE SIN PIES,
TE PEGA EN LA CAR
Y TÚ NO LO VES ? ( EL VIENTO).

QUE SILBA SIN BOCA,
CORRE SIN PIES,
TE PEGA EN LA CAR
Y TÚ NO LO VES ? ( EL VIENTO).
Pinto todo de amarillo,
le arranco hojas a los arboles
traigo nubarrones y mucho aire.
(el otoño)
le arranco hojas a los arboles
traigo nubarrones y mucho aire.
(el otoño)
5 poesias sobre el otoño
Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al señor para poder ser el guardián de tu alma.
Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más.
Un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.
Debemos arrojar a los oceanos del tiempo una botella de náufragos siderales, para que el universo sepa de nosotros lo que no han de contar las cucarachas que nos sobrevivirán: que aqui existió un mundo donde prevalació el sufrimiento y la injusticia, pero donde conocimos el amor y donde fuimos capaces de imaginar la felicidad.
Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos.
ES EL OTOÑO,
LOS PÁJAROS SE VAN,
EL DÍA ES MÁS CORTO,
EL FRÍO EMPIEZA YA.
ES EL OTOÑO,
LAS HOJAS SE CAEN YA
Y UNA ALFOMBRA AMARILLA
EL SUELO CUBRIRÁ.
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El otoño llega
en su tren oscuro
de viento y niebla.
Con su larga mano,
arranca una a una
las hojas del árbol:
de todos los árboles,
de todos los bosques,
de todos los parques.
Descalzo, pasea
oyendo el ruido
de las hojas secas
y se marcha luego
en su tren oscuro
de niebla y de viento.
en su tren oscuro
de viento y niebla.
Con su larga mano,
arranca una a una
las hojas del árbol:
de todos los árboles,
de todos los bosques,
de todos los parques.
Descalzo, pasea
oyendo el ruido
de las hojas secas
y se marcha luego
en su tren oscuro
de niebla y de viento.
El otoño ha llegado
y con él, los virus nos han inundado
tos y mocos han acampado
y papá y mamá ojo no han pegado
A mi hermana he contagiado
con mutación incluida
pues ha vomitado
cuento
Hace mucho tiempo en una tribu vivía un indio muy especial. Era un trotamundos: recorría todos los países y, cuando regresaba a casa, los demás indios lo recibían con alegría. Se llamaba CORRECAMINOS.
Siempre traía consigo un saco lleno de historias que iba recogiendo por todo el mundo. Nada más llegar se sentaban todos alrededor de la hoguera a escuchar sus relatos.
Un día les dijo que había una tierra que tenía un clima tan suave que podía decirse que siempre era primavera. Y, en ocasiones, los árboles vestían colores dorados y rojas se llamaba EL OTOÑO.
Los otros indios no le creyeron porque nunca habían visto árboles de aquel color, no conocían el otoño. Solo tenían invierno, primavera y verano. Debería traer un árbol de otoño.
Y de esta forma Correcaminos recorrió el mundo preguntando a la gente donde podía encontrar el otoño. Pero nadie le sabía contestar.
Pasaron muchos años, tantos que Correcaminos ya tenía el pelo blanco. Y caminando llegó a un lugar misterioso…
En una cueva encontró a un gigante que se presentó como el Señor del frío. Éste le dijo: “Si de verdad quieres encontrar el otoño te va a costar la vida, ¿serás valiente? Correcaminos contestó que sí.
Siguió el camino que le indicó el Señor del Frío y se encontró cerca de su aldea, al lado de una roca donde nacía la fuente del otoño y probó su agua.
Entonces notó que sus pies se hundían en la tierra como si tuvieran raíces y que sus brazos y manos se estiraban llenándose e hojas rojas y doradas.
Una suave brisa perfumada llegó hasta el poblado, los indios al seguirla se quedaron fascinados por el árbol y comprendieron que Correcaminos por fin les había traído el otoño.
SI QUIERES TENER OTOÑO... CUIDA EL PLANETA...
SIENTE EL ESPÍRITU DE LA TIERRA...
¡Qué bonito el otoño!
3 refranes
Aceite de oliva, todo mal quita.
A falta de pan, buenas son tortas
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